Mensajes y fotos del viaje que vamos a realizar por sudamérica a inicios de 2006.

martes, enero 31, 2006

Fin del viaje (31-01-06)

El 28 a la mañana llegamos a La Quiaca. Estar en Argentina, de alguna forma quizás inexplicable se sentía diferente, más cerca de casa. Flor se volvió para Buenos Aires, y yo había decidido seguir mi viaje por el NOA, empezando por Yavi. Sin embargo, después del primer día, tamizado por el sol. Y sobre todo el 30, mientras hacía dedo para llegar a la Quiaca, me agarró el síndrome del viajero solitario. De toda la gente que había podido conocer, ninguna viajaba de Norte a Sur, sino que todos concluían su viaje en Yavi. Y recorrer el NOA solo, sin esperanzas de encontrar a alguien que compartiera por lo menos parte del viaje y además que fuera mi primera vez en esos pagos, me hizo sentir mucho la falta de alguna otra persona como compañero, aunque sea un desconocido con el que se puedan cruzar cada tanto unas palabras.
Fue una decisión que me costó bastante tomar y que aún ahora me pesa mucho.
Supongo que será el momento de ponerme a estudiar para la materia que dejé pendiente del año pasado, y pensar en algún posible viaje entre el día del examen y el comienzo de las clases. Propuestas y compañeros de viaje son muy bienvenidos.

jueves, enero 26, 2006

Ùltimo mensaje boliviano (Potosì 26-01-06)

Perdonen por dejarlos con la intriga en el ùltimo mensaje. En realidad no fue para tanto, paso a contarles. Despuès de recorrer la ciudadela de Machu Picchu, tuvimos que seguir caminando hasta aguas calientes, por suerte fue casi todo bajada y sin lluvia ya. Ya no dabamos màs, cada parada a descansar o tomar agua implicaba que las piernas empezaran a temblar. Finalmente llegamos a la ciudad, creo que fue 1 hora bajando una escalera màs o menos, y encontramos la estaciòn de tren (este es el ùnico medio para salir de la ciudad, la otra alternativa era caminar 8 horas hasta la ciudad de Ollantaytambo, donde pasan micros pero la desechamos porque estabamos realmente cansados.) Con el precio del tren casi nos desmayamos: 35.75 U$ por 1 hora de viaje (y porque van leeeeeento los trenes). Para los locales es màs barato, pero igualmente sigue siendo un abuso por parte de la empresa que conseciona el servicio. Arriba del tren por fin pudimos sentarnos en asientos còmodos, la temperatura ambiente era justa y se veìa còmo llovìa afuera. A unos 10 km de llegar a Ollantaytambo nos cruzamos con el tren que habia salido justo antes que el nuestro, pocos segundos despuès nos detenemos. Pasan los minutos, un par de insultos de la mayorìa de los pasajeros, nos dicen que habìa habido un derrumbe en las vìas, que podìamos tener que esperar 1 o 2 horas hasta que lo liberaran. Yo me quedè dormido, Nico me despertò ya cuando estàbamos en Ollantaytambo y yo medio zombie salì caminando con el grupo hasta un nuevo micro, donde me volvì a dormir. Yo calculo que tuvimos unas 3 horas de demora, pero no puedo asegurarlo. Una vez en Cuzco volvimos al hostel donde habiamos estado antes, y donde habiamos reservado una habitaciòn, ya que querìamos garantizarnos un lugar para dormir porque llegàbamos tarde. La habitaciòn era grande, y tenìamos un hogar, ideal para secar toda la ropa hùmeda que traìamos del Camino. La primer noche no pudimos encenderlo, la segunda, gracias a uno de los muchachos del hostel, y con ayuda de bencina y muuucho papel se prendiò el fuego. La ropa se secò, pero quedò un olor a humo que se siente aùn hoy.
El viernes 20 Flor y yo fuimos a hacer el tour por el valle sagrado. Me encantò todo lo que fuimos viendo. Ademàs el guìa enfatizaba bastante la parte astronòmica de lo que veìamos y me pudo explicar un par de dudas que tenìa aunque sin demasiada rigurosidad. A la noche salimos hacia Puno.
El 21 a la mañana llegamos a Puno, donde no nos ibamos a quedar, solo querìamos visitar las islas de los uros. Apenas llegamos a la terminal una lluvia de propuestas diferentes se nos abalanzò. Finalmente optamos por una (no la màs barata, pero parecìa la màs seria.) A eso de las 10 estàbamos partiendo rumbo a las islas. Son verdaderamente un paisaje increìble, islas construidas artificialmente en un inicio por los Uros con la totora, una planta que crece en las partes bajas del lago Titi-Caca. hace 40 años muriò la ùltima mujer Uro, y hoy en dìa siguen la tradiciòn personas que quieren llevar una vida muy tranquila y aislados del mundo, o algunos aymaràs que viven del turismo (por un viaje en una embarcaciòn de totora de unos 15 minutos cobran 5 soles, casi lo mismo que 2 almuerzos.) Visitamos 2 islas, sacamos un par de fotos y luego volvimos a tierra firme. Nos tomamos un micro hacia desaguadero, ciudad lìmite entre Bolivia y Perù. Hicimos migraciones y apenas empezamos a caminar unos 5 policìas se nos acercan y nos dicen que los acompañemos. Otra no quedaba. Primero Flor, despuès yo y finalmente Nico nos fueron haciendo pasar para que nos revisaran lo que llevàbamos. Buscaban algùn tipo de coima o intentaban robarnos plata, porque las mochilas grandes no nos la revisaron, solo la de mano y màs que nada nos hicieron sacar las riñoneras donde tenìamos la plata, la contaban, recontaban, la olìan, mientras que otro cana intentaba hablarnos para que desviàramos la mirada. Fue una situaciòn un poco incòmoda pero finalmente terminò. Del lado boliviano tomamos un micro hacia La Paz. Cometimos un error gravìsimo, que fue llegar el sàbado antes de la asunciòn de Evo y ademàs un poco tarde. Empezò a llover y no tenìamos un lugar dònde quedarnos. Empapados nos comentan de un hotel un poco caro, pero que tenìa lugar. Nos dirigimos hacia allà. Por lo menos tuvimos agua caliente y desayuno. Al dìa siguiente Nico se comprò el pasaje directo a Buenos Aires que tanto ansiaba. El domingo la ciudad de La Paz era una fiesta. La llegada de Evo al poder tenìa a todos muy entusiasmados. Desfiles militares, policiales y civiles hacìan que circular por las calles fuera casi imposible. Entre todo el tumulto conseguimos un Hostel para Flor y para mi en el centro, muy bien puesto, y barato. Hacia la tarde ya todo iba terminando, lo acompañamos a Nico a la terminal y volvimos al hostel.
El lunes ya estaba todo màs tranquilo, pero igualmente seguìa habiendo algunos desfiles aislados. Caminamos un montòn, fuimos a un mirador y al barrio (segùn lo que nos habìa contado otro argentino) "blanco" de La Paz: Miraflores. Sin embargo fue simplemente otro barrio, màs residencial quizàs. El martes compramos los pasajes hacia Potosì y seguimos caminando, fuimos al museo de la coca, que nos habìan recomendado. Me pareciò un poco cara la entrada (8 bolivianos = 1 dòlar) para lo que ofrecìa, pero por lo menos estuvimos bajo techo mientras diluviaba.
Viajamos de noche, y llegamos a Potosì el Mièrcoles a la madrugada (curiosamente el micro fue 100% puntual.) Encontramos un lugar donde quedarnos y lo primero que hicimos fue una reparadora siesta. Estuvimos paseando por la ciudad y a la tarde llegamos al museo de Santa Teresa. Muy interesante todo lo que vimos. De paso jugamos un metegol (quizàs el màs alto del mundo?) del cual tengo una foto que ya podràn ver. Hoy fuimos a visitar las famosas minas del cerro rico de Potosì. Fue bastante cansador, pero una experiencia ùnica. Las condiciones en las que trabajan los mineros unas 10 o 12 horas al dìa es realmente deplorable. Las minas se van construyendo a medida que se encuentran vetas y cada tanto las explosiones causan derrumbes que pueden ser mortales. Los sueldos oscilan entre 30 Bs (< 4 U$) hasta 100Bs (<12.5U$) por dìa. El precio que se paga por esos sueldos es una vida promedio de entre 48 y 52 años y una edad de jubilaciòn de 65. Ya hacia la salida ayudè a empujar uno de los carros con los que sacan los minerales a la superficie; no pasò mucho antes de que me faltara el aire, ademàs de la altura, es un tremendo esfuerzo fìsico el que tienen que hacer.
Los minerales que se extraen (plata, estaño, plomo) son principalmente llevados a Suiza y Japòn, donde son tratados y luego industrializados. La mayor parte de la ganancia no se realiza aquì en Bolivia. Recièn dentro de 2 años, y parece que por inversiòn de capitales chilenos va a empezar a funcionar una planta cerca de la ciudad de Potosì.
La ciudad es increìble. No es grande, pero tampoco es chica. Tiene muchas construcciones antiguas, y es mucho màs ordenada que La Paz. Sin embargo se nota en muchas construcciones el abandono de años. Parece que en los siglos XVI-XVII esta ciudad era màs grande que la Nueva York de la època. Actualmente da la sensaciòn de que aparece en los mapas por compromiso. Todo lo que se edificò en esos siglos de grandeza no pudo mantenerse por mucho tiempo.
Mañana nos queda visitar la casa de la Moneda y a la noche pensamos partir hacia Villazòn (ciudad espejo de la Quiaca.) En lo que respecta al viaje, yo a Buenos Aires no voy a volver todavìa. Me voy a quedar recorriendo por lo menos la Qubrada de Humahuaca; en base a lo que gaste, sacarè cuentas y verè hacia dònde sopla el viento. De todas formas por un medio u otro los voy a mantener informados.

jueves, enero 19, 2006

Desde Cuzco, pasado por agua (19-01)

Ya pasaron unos días desde el último mensaje, y más que nada, muchas cosas, así que prepárense para leer un poco.
Llegamos a Cuzco el 12 a la madrugada. Lo primero que hicimos fue conseguir un hostel cerca del centro y que no nos arrancara la cabeza. En los primeros 100m que caminamos de esta ciudad (la calle procuradores) conocimos una costante de esta ciudad: gente que te ofrece algo para vender, en este caso, como eran las 5 o 6 de la mañana, lo que podríamos haber conseguido era un poco de coca o porros. Llegamos al Hostel, conseguimos lugar. El edificio es muy antiguo (o eso parece) y muy raro, casi como si tuviera una calle interna, puentes medio improvisados y escaleras sin luz, que de noche, después de un par de free drinks, es dificil subir. El 12 mismo, en nuestro afán de conocer, compramos un boleto que nos daba acceso a un par de edificios religiosos. Tambien averiguamos para hacer el camino del inca el domingo 15. Para el Camino, mi ISIC vencida de hacia 10 días no pasó, así que tuve que tramitar otra para no tener que pagar un sobreprecio. Este trámite fue casi una odisea, faxes desde buenos aires, discusiones con una empleada completamente idiota, y de casualidad entrar en las últimas tarjetas que le quedaban en la oficina (vieran las caras de los que estaban justo atrás cuando les dicen que se habían acabado, que tienen que volver otro día.)
Visitamos la Catedral: un edificio construído sobre bases incaicas; lo más mágico fue eso pensar que debajo de nuestros pies hubo algo que el hombre blanco no llegó a comprender. El interior de la iglesia es increíble, además de ser verdaderamente enorme. Después del almuerzo fuimos a la iglesia de la compañía de Jesús (Jesuita) también construída sobre unas ruinas incas. Toda la ciudad de Cuzco es mágica. Alguien dice que Buenos Aires es la más europea de las ciudades americanas... Por lo que pude conocer hasta ahora, Cuzco es la que más cuadra en esta descripción. Primero el paisaje montañoso, la tridimensionalidad de la ciudad, después la historia: muchos edificios de los siglos XVII, XVIII a pesar de haber sufrido varios terremotos devastadores. Se consiguen lugares baratos para comer (3 soles ~1 dólar) y lo mejor de todo, a la noche se llena de gente repartiendo flyers de tragos gratis en varios lugares. Hay muchos pequeños boliches en pocas cuadras, se puede elegir la música que a uno le gusta, etc. Durante la semana parece que la gente se concentra en un par, hay varios que quedan muy vacíos, en el fin de semana, todo cambia, como también la facilidad con la que se consiguen los codiciados "free drinks".
El viernes seguimos recorriendo la ciudad: fuimos al museo del arzobispado, a la iglesia de San Blas y al museo arqueológico. Me encanta cada cosa que veo. En muchos hay guías incluídos en la entrada, en otros no. Me dio lástima el museo del arzobispado, que la guía hizo un recorrido demasiado rápido, mostrando sólo algunas obras, y una vez que termiamos, volver a empezar todo me pareció que no tenía del todo sentido, además ya estaba un poco cansado de caminar (es grande el museo.) El museo arqueológico tiene cartelitos explicando absolutamente cada cosa que se ve. Me pareció increíble. Lo único que hasta ese momento no había podido encontrar es qué concepción del mundo tenían los pueblos americanos pre-colombinos. Fuimos a Coricancha, un monasterio construido sobre ruinas incaicas que se pueden visitar. Acá encontré un pequeño indicio de qué es lo que miraban los incas en el cielo: en el hemisferio sur se observa mucho más que en el norte la via láctea. Los incas desarrollaron un sistema de "constelaciones" basadas en sombras que se ven en nuestra galaxia, y no uniendo estrellas como si fuera un "dibuja uniendo los puntos." Lógicamente las figuras que ellos encontraron eran tí´picas de la zona, como llamas, un pastor, etc. El sábado, día prévio a la partida hacia el Camino del Inca, compramos un ticket para visitar una serie de ruinas y museos. A la mañana recorrimos un poco la ciudad, llegamos hasta el mercado donde comimos. A la tarde en un colectivo (o bus, como le dicen acá) fuimos hasta Tambomachay. Un complejo de ruinas Incaicas. No tuvimos guía, cosa que fue un gravísimo error. Después empezamos a caminar por la ruta unos 20 min. hasta otras ruinas: Pucapukara. De ahí caminamos ya un poco más, casi 1 hora (cortando camino por el medio del campo) hasta las ruinas de Saqsawaman. Un complejo increíble que en otro tiempo era un gran templo y actualmente se celebran algunos ritos incaicos. Casi a la hora del cierre, no había todavía visitado un gran calendario, así que me pegué una corrida antes de que me hecharan. Arriba me encontré con un señor, que estaba observando lo mismo que yo. Nos pusimos a hablar, y resultó que era una persona que estaba escribiendo un libro sobre las estrellas incas. Una harla larguísima y muy instructiva, aunque quedó una cuestión pendiente que era por qué los incas dividieron el año en 12 meses. No pudo responderme, parece que nunca se lo había planteado. Llegamos a Cuzco de vuelta a eso de las 19 ya con lluvia.
La lluvia no paró en toda la noche y el domingo partíamos hacia el Camino del Inca, rumbo a Machu Picchu. Saliendo del hostel, nos encontramos con otras chicas, que nos dicen que su viaje (ellas iban en tren) se habia suspendido porque habia derrumbes. Sin entrar en pánico salimos hacia la agencia de viajes y en pocos minutos ya estábamos en el micro rumbo al famoso kilómetro 82, inicio del trekking más famoso de América. Llegamos a Ollantaytambo a las 11 o 12. un par de minutos después ya estábamos entrando al Camino. La primera parte fue una caminata tranquila de 1 o 2 horas hasta el almuerzo. Después fueron otras 4 horas más hasta el campamento. Fue una linda experiencia, ya que nos fuimos acostumbrando a cargar las mochilas y a caminar en montaña con un poco de lluvia. Ya en el campamento tuvimos un te, y nos juntamos los 15 que viajábamos juntos a charlar. Había 2 australianos, 2 estadounidenses, 1 italiano, 2 chicas de Buenos Aires, y otros 5 (2 chicas y 3 varones) estudiantes en tucumán, algunios eran de Jujuy, Salta o de Tucumán mismo. Se hizo de noche temprano, cenamos y a la carpa a intentar descansar. La primera noche no fue buena, casi nadie durmió bien. Al día siguiente nos despertamos temprano, para emprender el tramo más duro de la travesía. Fueron 5 horas de subida (escaleras de piedra o pendientes) hasta alcanzar los 4215 metros. Fue todo un tema, además de la falta de aire por la altura. Finalmente se llegó y después empezaba una bajada de 1 hora. A las 2 ya estaba en el campamento, a eso de las 3 empezamos a comer. Poco después empezó la lluvia (factor que nos acompañará en los próximos 2 días.) Nos quedamos en la carpa comedor, jugando al truco, y socializando con la demás gente del viaje.
Durante la noche la lluvia no aflojó en ningún momento. Nos despertamos a las 6 y seguía lloviendo. El tercer día era más suave, 2 subidas hasta los pasos y sus respectivas bajadas. Además se iban a visitar varias ruinas, por lo que era también un día interesante. La primer hora de caminata, bajo la lluvia se pasó bien. A la segunda ya molestaba un poco, a la tercera ya todo el mundo se había dado cuenta de que no tenía ni un centímetro de su cuerpo seco. Todo empieza a pesar más, la mochila, las zapatillas, la campera. Finalmente llegamos al campamento. En este ya se encuentran todos olos grupos que salieron hacia Machu Picchu el domingo, hay un parador, donde pasamos toda la tarde al resguardo de la lluvia. A la noche se hizo boliche, hasta las 22.30 ya que en el 4 día todos los grupos madrugan para ver la salida del Sol en Machu Picchu. Nos despertamos a las 4, la lluvia no había parado en toda la noche, uno de los campamentos se habia derrumbado, y la gente que estaba ahí tuvo que ir a dormir al parador. Después de una linda caminata bajo la lluvia llegamos a la famosísima puerta del Sol, desde donde se suponía íbamos a ver a Machu Picchu. Lamentablemente las nubes lo impedían. El ánimo no decayó, y después de un par de minutos más de caminata, a las 8 de la mañana ya estábamos en la ciudadela. El clima mejoró levemente (por lo menos ya no llovía.) La recorrimos un poco con guía (Rómulo) que nos mostró algunos puntos importantes. Después estuvimos otras 3 horas o más recorriéndola por nuestra cuenta. El sitio es verdaderamente mágico, algunos dicen que en 2 años el acceso va a estar restringido ya que el deterioro es muy grande. nadie tenía demasiadas ganas de seguir caminando, así que decidimos bajar hasta aguas calientes a tomarnos el tren. Llegar de Aguas Calientes a Cuzco (3 horas entre el tren y el micro) fue una mini odisea, que como se me está acabando el tiempo en la compu, les contaré en otra oportunidad (lo importante es que llegamos)

miércoles, enero 11, 2006

Desde Puno (Perù) 11-01-06

No pasò demasiado tiempo desde la última entrada, pero aprovecho que el dia esta feo y que tengo que hacer un poco de tiempo para dejar este mensaje.
De La Paz nos fuimos para Copacabana. Una ciudad boliviana a orillas del lago Titi Caca. Es chiquita pero increìble. Llegamos el 7 a las 13, para variar con un retraso de hora. Conseguimos un hostel cerca del centro barato, pero sin cocina. El 7 mismo empezamos a recorrer, visitamos la catedral (no pongo fotos porque el cable me quedo en la mochila) que resulto ser una experiencia bastante extraña, porque presenciamos còmo se bendecìan autos a travès de un sacerdote que usaba una vestimenta tìpica de la zona. ademàs, se les echaba cerveza, sidra o champagne. Una mezcla de culturas rarìsima y muy entretenida. La Catedral es bastante tranquila, con un altar que pareceria ser adornado de oro y plata. Hay una pinacoteca con obras del siglo XVI de autores de la zona, instruidos en escuelas de europa, pero no lo pudimos visitar, porque siempre estaba cerrado.
De ahì nos fuimos a caminar a la horca del inca. Fue una subida por escalera de unos 30 minutos (tener en cuenta que Copacabana està a unos 3600m snm.) Cuando llegamos a la cima nos encontramos con dos chicos de 11 años: edwin y victor. Nos ofrecieron una explicaciòn del lugar, y tambièn llevarnos a recorrer otros lugares. Despuès de negociar un rato, decidieron que por 20 bolivianos (~7 pesos) nos llevaban. Esperamos a que llegara una turista taiwanesa màs, para que fueran Bs 5 cada uno. Empezamos a caminar, al cabo de una hora, llegamos a una cueva. Decidimos entrar a pesar de tener 1 sola linterna que iluminaba de a ratos. la sensacion fu increible. Era un sistema de cavernas artificial, donde los incas se escondìan cuando los españoles los perseguìan. en el piso brillaban partìculas amarillas, que los chicos aseguraban era oro. Llegamos a un lugar que se suponia era un sepulcro de una momia, pero que habia sido saqueada por exploadores a inicios del s. XIX. Despuès nos dijeron que nos querian llevar a ver unas pinturas rupestres. Despuès de una caminata llegamos. estaban muy borroneadas por los años; m impactò profundamente encontrar una cruz (la cruz andina) en pinturas pre-colombinas. Vimos el trono del inca y un sistema de espejos de agua que servìan como observatorios astronòmicos. Como querìamos màs, nos llevaron hasta donde los incas bañaban a los bebès. En ese punto Flor y Nico decidieron quedarse ahì. La chica taiwanesa y yo seguimos subiendo. Fue casi una escalada (por lo menos eso parecìa a los ojos de nosotros los inexpertos) para llegar a una abitaciòn excavada en la roca. habia un catre y un lugar donde se cocinaba (de piedra.) El sol se fue, y tuvimos que bajar lo màs ràpido que pudimos.
Al dìa siguiente, 8 fuimos a la isla del Sol. Visitamos un museo chiquito y unas ruinas bastante interesantes, de palacio. Tambièn vimos la piedra que le dio el nombre al lago, la piedra sagrada de Titi Caca. De ahì emprendimos una caminata de 2 horas hasta la zona sur. Ahi comimos y tomamos la lancha a visitar otras ruinas y luego de regreso a Copacabana. A la noche nos agarrò una granizada y una lluvia muy fuertes.
El 9 salimos bien temprano (aunque nos habiamos propuesto dormir) hacia el baño del Inca. Es un sistema de terrazas irrigadas, donde hay una especie de pileta donde se bañaban los incas. El museo es una casa Colonial, donde se encuentran restos de esculturas de diferentes culturas lacustres. nos hicieron firmar un libro de visitas, y para mi sorpresa descubri que las ruinas las visitan menos de 10 personas por dia. A la vuelta pasamos por el Inti Qala, el tribunal del inca. De nuevo un grupo de chicos estuvo dispuesto a explicarnos què era lo que vaìamos por 1Bs por cabeza. Despuès de la visita, fuimos a almorzar y a descansar un poco del sol, que en estos pagos es verdaderamente abrasivo.
Un poco màs tarde, Flor y yo partimos hacia el Calvario. Un serro al costado de la ciudad, desde donde hay una vista increìble. fue una subida por escalera de piedra de unos 30 minutos. Bajada la hicimos por la ladera opuesta donde a duras penas habia un camino marcado.
A la tarde, salimos a caminar por la ciudad, ver las cosas que se venden, etc. Finalmente fuimos a ver la puesta del sol mezclada con una tormenta elèctrica, mientras tomàbamos una cerveza local (un poco fea por cierto) a orillas del lago màs alto del mundo.
Hoy a la mañana amaneciò lloviendo... Apenas parò un poco salimos del hostel a pasear, pero nos agarro la lluvia y el granizo de nuevo. A las 13.30 (curiosamente puntual) partimos hacia Puno (Perù) parada obligada para ir a Cuzco. Como acà tambièn llueve, decidimos no hacer las Islas de los Uros ahora, sino dejarlas para la vuelta, y de ser posible pasar la noche en una de las islas.
Seguramente la pròxima vez que les escriba, serà despuès de visitar las ruinas de Machu Picchu.

sábado, enero 07, 2006

Ahora si con un poco mas de tiempo (07-01-06)

Ya estoy en La Paz, y ahora sí tengo un poco de tiempo como para escribir. Así que espero mejorar el relato enterior.
el lunes, al estar por salir, nos enteramos de que era imposible llegar a Salvador Mazza porque se habian caido 2 puentes. Durante el viaje, se decidio cambiar el itinerario e ir por La quebrada de Humahuaca; es decir el primer itineriario que se habia planeado. Cuando llegamos a Jujuy decidimos aprovechar para seguir avanzando, ya que quedaban un par de horas de luz. Llegamos hasta Tilcara. Un pueblito verdaderamente encantador e inundado de turistas (la mayoria mochileros.) Nuestro objetivo para el martes era llegar hasta La Quiaca, para el miércoles bien temprano cruzar a Boivia y si era posible llegar a Uyuni.
El martes nos despertamos temprano, recorrimos el museo arqueológico y el pucará de Tilcara. Esta fue nuestra primera experiencia con el sol abrazador de las grandes alturas. Por suerte no nos quemamos demasiado, pero sitvió de advertencia. Luego nos tomamos un micro hasta Humahuaca, en donde pasamos pocas horas, fue sólo para decir "por lo menos pasamos". Finalmente llegamos a La Quiaca casi a las 8 porque habia un piquete entre Tilcara y Humahuhaca, y lo micros llegaban muy retrasados.
El jueves 5 estábamos cruzando la frontera hacia Bolivia. Eran casi las 9 de la mañana, cuando vamos a comprar pasaje para Uyuni, nos enteramos de que no hay nada directo, que se tenía que hacer combinación en Tupiza, y que además el primer micro salia a las 15.00
Dada la escacez de alternativas, hicimos tiempo hasta las 15. Para nuestra sorpresa en Bolivia hay una hora menos, es decir que después de quejarnos durante 40 minutos de la impuntualidad de los transportes, entendimos que el error fue 100% nuestro.
Llegamos a Tupiza a las 18. Encontramos un hostel rápido. El problema era que para ir a Uyuni habia que esperar hasta las 18.00 del día siguiente, perdiendo demasiado tiempo. De casualidad, entre los debates entre Uyuni, Potosí o algo directo a La Paz, conocimos a un matrimonio con hijos, a los que les faltaban 3 personas para completar una 4x4 y además de llegar a Uyuni recorrer el Salar ese mismo día. Aceptamos la invitación y el vuiernes nos embarcamos con el amigo Wilson que sería nuestra guia por casi todo el dia.
El salar de Uyuni resultó una maravilla inesperada. 12.000 km2 de sal. Desde el medio del salar no se ve otra cosa que sal y 3 picos: 1 volcán y 2 cerros más de la zona. Es increíble que haya personas que puedan trabajar en un clima tan abrasivo como ese.
luego de recorrerlo por unos minutos, y después de la sesión de fotos emprendimos el regreso a la ciudad de Uyuni. Ahí decidimos salir esa misma noche hacia Oruro (los micros sólo salen a las 20.00 lo que implicaría que al quedarse se pierde todo un día,) para no tener que pagar una noche de hospedaje. Lamentablemente no pudimos ver el Cementerio de Trenes. Como no había más pasajes para micros, decidimos viajar en una 4x4 (eran 6 ó 7 horas de viaje,) después de todo la experiencia Tupiza-Uyuni habia resultado bastante buena. Antes de salir, nos enteramos que ibamos a ser 10 personas más chofer y acompañante en una camioneta preparada para 7 peronas en total. Luego de mucho esfuerzo, entramos todos y partimos. A las 2 horas de viaje paramos en un pueblo (del cual desconozco nombre o coordenadas)... habíamos pinchado una rueda. Luego de una catarata de insultos, nos resignamos a chupar frío (no haría más de 5°) esperando que arreglaran la goma (cambiarla habría sido un riesgo muy grande, ya que se podía pinchar de nuevo quedando varados en el medio del desierto.) Finalmente llegamos a Oruro a las 3.30 y no dicen que la terminal abre recién a las 4.30. Ya habíamos decidido partir hacia la Paz, ya que esperar el amanecer a la intemperie no nos convencía a ninguno. De casualidad encontramos un micro que estaba saliendo, el chofer nos pregunta si ibamos a La Paz, le decimos que si, y nos dice que subamos, que habia espacio. Este espacio resulto ser un asiento para Florencia y el piso para Nico y yo. Además la temperatura interior no era muy superior a la exterior. Finalmente llegamos a La Paz a las 8.00. Encontramos un Hostel en el centro muy cómodo, desde donde estoy escribiendo. La ciudad tiene un cierto encanto momentáneo: está repleto de combis ("mini-buses") que pasan tocando bocina todo el tiempo y gritando hacia dónde se dirigen y cuánto cobran, en un afán desenfrenado de buscar pasajeros. Muchos puestos callejeros, chicos que lustran zapatos. No nos gustó tanto la ciudad como para quedarnos demasiado; de todas formas al regreso vamos a pasar otra vez. Así que mañana domingo partimos hacia Copacabana en el lago Titi-Caca a las 8.00.
Ya estamos dejando Bolivia (momentáneamente, por lo menos hasta que emprendamos el retorno.) La impresión que me llevo es que es un país donde la naturaleza realmente pone a prueba al hombre, y éste demostró haberse adaptado. Las personas que uno encuentra, , guías, compañeros de 4x4, , etc. empezaron a trabajar a los 16 años (si no antes) en el desierto, el salar, acompañando a turistas por un misero boliviano (~0.125US$) cada vez que logran que se hospede en uno de los hoteles en los que tiene algún tipo de arreglo. Es gente que fue explotada desde que los españoles llegaron a estos pagos, pero que no bajan los brazos. Parecen contentos con la victoria de Evo, ya que se sienten identificados con él, no sólo por ser indígena, sino por haber empezado a trabajar muy jóven, y de lo mísmo que tantísimos otros bolivianos. Ellos sólo eperan no ser defraudados, o por lo menos no en gran medida.

viernes, enero 06, 2006

Primeras novedades (06-01-06)

es la rimer vez que me puedo sentar con un pco de tiempo par escribir. Si faltan letras, perdonen pero es este teclado que anda muuuuy mal.
Ni el primer destino fue el seguro. Se habían caído 2 puentes en Salta, y no pudimos llegar hata Slvador Mazza, nos bajamos en Jujuy, y de ahi nos fuimos para Tilcara. Hicimos noche ahi, y al dia siguiente recorrimos el pucara y un museo. Al mediodia fuimos a Humahuaca, para terminar en la Quiaca a la noche. El jueves ya estabamos pasando para Bolivia, pero en la frontera (la ciudad se llama villazon) nos enteramos que los micros recien salen a la trarde, asi que perdimos como 6 horas en esa ciudad. LLegamos Tupiza, para llegar a Uyuni lo antes posible, pero de nuevo, los horarios de los micros no ayudan para nada. Así que llegamos recien el viernes, visitamos el Salar y ya en unos minutos estamos saliendo para Oruro, sin saber si nos vamos a quedar o vamos a seguir directo para La Paz. Andamos gastando un poco mas de lo planeado, pero no demasiado. a Cuzco vamos a llegar bien.
Eso es todo por ahora. Saludos!
PD: Para que escriba cada letra tengo que tocar como 5 veces cada boton, parece un celular esta computadora!

lunes, enero 02, 2006

02-01 Ya estamos...


Este va a ser mi último mensaje desde Buenos Aires. En unos minutos Nico me está pasando a buscar camino a Retiro para tomarnos el micro que si mantiene su promesa a las 18.30 está partiendo rumbo a Salvador Mazza, primera ciudad (y por ahora la única segura) en nuestro itinerario.
Quién sabe cuánto va a pasar hasta que pueda subir otro mensaje, supongo que no demasiado; ¡no se impacienten si pasan algunos días!
Les dejo una foto de la mochila... así queda un recuerdo de cuando era nueva y entraba todo lo que llevo.
Nos estaremos cruzando en el camino, a través de mensajes perdidos en el éter cibernético, o al regreso.